En
silencio
No es que no haya
escrito por desgana o por que no me importen los dos seguidores de este blog. Tampoco es porque este espacio no
merezcan mi tiempo; pasa que muchas veces la ausencia es también una forma de estar.
Pero por si a alguien le hiciera falta, para ellos es que hoy escribo estas líneas tan sin timón, tan sin
sentido pero tan necesarias para manifestarles mi agradecimiento. Es que hasta para escribir hay que tener estilo, no
quiero escribir por que sí, porque alguien me esté esperando o porque llegada
la fecha hay que publicar una nota, la
que sea.
Y es que no hay nada
nuevo que contar pero si mucho que leer; dentro del taller El Erotismo en la Literatura Mexicana de Frank Loveland, leeremos a
Inés Arredondo y a Juan García Ponce, excelentes autores, excelentes Excusas… Entonces, habrá que contar.