“Ya sé, es difícil,
es tan difícil encontrarse…”
es tan difícil encontrarse…”
(J. Cortázar)
Sólo acepté ingresar al famoso, Facebook, cuando para entenderlo, lo concebí como una gran plaza pública de antaño; un zócalo al más puro estilo pueblerino, con un quiosco en el centro en donde la banda tocaba incansable, mientras los jóvenes, ahora abuelos o, bisabuelos tal vez, bajo la excusa de conocer nuevos amigos y amigas, cuando en realidad buscaban al amor de su vida, caminaban por ahí o se sentaban en las bancas para ver pasar a las chicas que también salían a pasear, con la misma excusa, los domingos por la tarde.
Así sucedían las cosas en un tiempo en donde todo era más fácil, primero porque las comunidades de amigos no eran tan grandes y luego, porque todos mostraban su rostro. Estoy segura de que en aquel tiempo, nadie salía a pasear tapándose la cara con la foto de un perro o un gato, para mostrar al público a su querida mascota. Sin embargo, en aquel entonces no hubiera sido posible conocer a alguien que no perteneciera a la misma comunidad o peor aún, que viviera en otro país.
Una vez concebida la idea, me dispuse a vagar por internet, o sea, a pasear por la plaza del pueblo para conocer gente. En una ocasión, cuando me senté en una de las bancas, un sujeto que estaba ahí sentado y llevaba un libro en las manos, me saludó y me lo mostró. No me lo prestaba, sólo me lo mostró y me invitó conseguirlo para leerlo y después, hacer comentarios respecto al libro en su taller literario.
Dijo ser español y ahora es mi amigo. Se llama Pedro A. Ramos García. Es escritor y guionista. Le gustan los gatos, las ventanas, los amigos y la buena conversación. A lo largo de su vida ha realizado muchas y muy variadas actividades laborales, sin embargo, son las literarias las que le pondero en esta ocasión, porque las realiza de manera exquisita, y porque no he conocido a nadie que ame tanto su quehacer literario como él, y para muestra, este bello botón:
Julio Cortázar y Alejandra Pizarnik, en la contundente interpretación de Pedro Ramos, son excelentes, excusas para un bar.
Facebook realmente es una herramienta. Una herramienta para hacer posibles muchos encuentros en bares.
ResponderEliminarEl mundo virtual nos abre un mundo real, imposible de concebir hace pocos años, pero lo denostamos. En el fondo, tememos a todas las novedades.
Me gustó pasar por aquí.
A mí me gustó que pasaras, Juanjo.
EliminarGracias por tu interés y por tu amistad.
"Tómate este poema conmigo
ResponderEliminary en el último cuento nos vamos,
quiero ver que tal anda tu estilo
sin tener una pluma en tus manos"
¡Y nos embriagaremos de literatura
aunque nos cierren las cantinas!
"Nuestra mejor excusa...amiga"
Gracias, Carmen, por tanta creatividad. Qué no falten las excusas.
EliminarAh, nosotros los buscadores de palabras, no necesitamos nada más que un texto que despierte la música de Serrat y tantos sueños, no necesitamos más que un bar de leras que abren el corzón como este bello espacio que has creado y al que vendré cada vez que tenga sed
ResponderEliminarde buenas lecturas. Una excusa para dejarte un beso Paty Vélez
Gracias, Paty, por tan emotivas palabras.
EliminarSigamos buscando palabras y excusas para coincidir en este bar virtual
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